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Hola soy Luis Vance T.

  • Vance Taylor
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Acerca de mí

Soy padre de dos hermosos hijos. Me encanta ver programas de deportes y soy adicto a la política. Originario del norte de California, me mudé a Washington D.C. hace 10 años para trabajar en el Capitolio. He podido ver desde dentro el sistema político de Estados Unidos y estoy orgulloso de haber hecho mi parte. Obtuve mi maestría en Seguridad Nacional mientras trabajaba a tiempo completo y comenzaba una familia. No fue fácil, pero con el apoyo de mi esposa y de nuestro Padre Celestial, lo conseguí. Ahora hago todo lo que puedo por cuidar de mi familia.

Por qué soy mormón(a)

Conocí La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días a los 12 años. Aunque era joven, me dirigí al Señor en oración y le pedí que me dijera si los principios y doctrinas que estaba aprendiendo eran verdaderos. A través del inconfundible testimonio del Santo Espíritu, me confirmó que sí lo eran. Desde ese momento he estado activo en la Iglesia. Aunque la felicidad y los retos de la vida tienden a ir y venir, el gozo que he experimentado al cumplir con los mandamientos y seguir las enseñanzas del Salvador ha aumentado constantemente. Ser mormón es algo más que asistir a las reuniones de la Iglesia cada semana. Soy mormón porque el Evangelio me ayuda realmente a entender quién soy. Sé por qué estoy aquí, de dónde vengo y hacia dónde voy. Estas verdades nos permiten, a mí y a mi familia, vivir con mayor felicidad y plenitud. Es algo que no tiene precio.

Historias personales

¿Podría explicar la función que desempeña la oración en su vida?

La oración ocupa un lugar muy importante en mi vida. Mi familia y yo oramos juntos cada día. Así tenemos una buena oportunidad de presentarnos juntos ante el Señor. Al mencionar los pensamientos y preocupaciones de nuestros corazones en oración, nos sentimos más unidos y renovamos nuestra fe porque, a pesar de nuestras circunstancias, contamos con la enorme ventaja de tener a un Padre en los cielos que nos ama y se preocupa por nosotros. La oración me recuerda lo que es realmente importante en la vida y nos proporciona experiencias espirituales muy edificantes. También nos permite abrir la ventana de bendiciones de los cielos en nombre de las personas que son importantes para nosotros. Intento orar con el corazón durante todo el día. Esto me ayuda a ser una persona mejor y a estar en mejores condiciones para recibir bendiciones. Me consuela saber que, esté donde esté y suceda lo que suceda a mi alrededor, nuestro Padre Celestial está a mi alcance con sólo una oración. Es verdad que no estoy solo.

La manera en que vivo mi fe

Una parte de mi fe incluye estar dispuesto a servir en la Iglesia. Por ejemplo, soy maestro de la Escuela Dominical. Este año estamos estudiando el Antiguo Testamento. Ha sido estupendo poder aprender con nuestra familia del barrio (congregación). También visito a varias familias en su hogar cada mes. Esto nos permite estar más unidos y asegurarnos de que reciban apoyo en sus esfuerzos. Junto con mi esposa y mis hijos, asisto regularmente a las reuniones de la Iglesia y me esfuerzo porque cada domingo sea un día de descanso. Sobre todo, vivo mi fe siendo honrado en todo lo que hago e intento honrar a nuestro Salvador Jesucristo en mis acciones.