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Hola soy Nadja

  • Nadja Pettitt
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Acerca de mí

Soy esposa, madre, directora de coro, maestra de seminario, música, costurera, oradora y alguien que ama las cosas bellas. Vivir en París me permite tener el lujo de satisfacer muchas de mis pasiones seculares: viajar, los idiomas, la comida y el arte. Pero vivir en París también me brinda la bendición y la oportunidad de poder compartir libremente mis creencias, mis valores y mi vida con los que me rodean.

Por qué soy mormón(a)

Mis padres pertenecieron a dos denominaciones cristianas diferentes. Después que mi padre falleció, mi madre se quedó sola para criarme. Tuve mi primer contacto con la Iglesia mormona, con su forma de orar y las canciones para los niños cuando todavía era pequeña. Debido a su salud, mi madre requería estar hospitalizada durante tres semanas, por lo que me dejó al cuidado de nuestros vecinos, una pareja joven de fieles mormones. Cuando mi mamá salió del hospital, le informé (a la tierna edad de 6 años y medio) que no iba a ir más a “mi” iglesia, pero que a partir de entonces iba ir a la Iglesia con mis vecinos. Le enseñé las canciones que había aprendido y la desafié a orar conmigo. Mi madre era lo suficientemente abierta para sugerir un acuerdo: ambas iríamos a la iglesia anterior una vez más (ella nunca me había acompañado antes) y luego visitaríamos las reuniones dominicales de los mormones… Las dos fuimos bautizadas miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cuando cumplí 8 años. Lo sentí en ese entonces y todavía lo siento hoy: la veracidad del evangelio de Jesucristo y de Sus enseñanzas me brindan esperanza, fuerza y deseo de agradarle a Él.

La manera en que vivo mi fe

Simple y natural. Mi día a día significa levantarme a las 6:00 h junto con mis hijos adolescentes para el estudio de las Escrituras. A esto le sigue estudiar un pasaje del Libro de Mormón con toda la familia. Enseño una clase semanal a los jóvenes de 14 a 18 años. También dirijo el coro de nuestra región, una tarea que encuentro agradable, a pesar de que es una enorme responsabilidad encargarse de crear música hermosa. Aparte de eso, trato de desarrollar la bondad, la amabilidad, y dejar que mis acciones reflejen mis convicciones. Si soy la única mormona que conocen aquellos que me rodean, quiero que tengan una idea de quiénes “somos” por mi manera de “ser”.