mormon.org México

Hola soy 吉岡萌恵 (Moe)

  • Moe Yoshioka
  • Moe Yoshioka
  • Moe Yoshioka
  • Moe Yoshioka
  • Moe Yoshioka
  • Moe Yoshioka
  • Moe Yoshioka
  • Moe Yoshioka

Acerca de mí

Como mis padres eran miembros de la Iglesia, he asistido a las reuniones dominicales de la Iglesia desde que era niña. He vivido aprendiendo las enseñanzas de Dios. Me encantaba escuchar los relatos de Dios que me contaban mis padres. Gracias a eso, creí en Dios y obedecí Sus mandamientos de forma natural. Al crecer y llegar a la adolescencia, poco a poco empecé a tener dudas acerca de las enseñanzas y las ideas que hasta ese momento me habían parecido algo obvio. Oré muchísimas veces para saber si esta Iglesia era o no verdadera y si sus enseñanzas eran verídicas. No recibí una respuesta clara; sólo sentí algo cálido en el corazón y no entendí realmente lo que significaba. Durante el último año de la escuela secundaria, pensaba en mi futuro y estudiaba muchísimo cada día para aprobar los exámenes de admisión a la universidad a la que deseaba asistir. Durante esa época las enseñanzas de Dios me brindaron un gran apoyo. Estudiar para los exámenes de admisión en esos momentos fue muy difícil para mí, pero durante esa época vi muchos milagros. La verdad es que recibí muchas bendiciones. Aunque diga eso, no significa que todo salió justo como yo deseaba.

Por qué soy mormón(a)

Como mis padres eran miembros de la Iglesia, he asistido a las reuniones dominicales de la Iglesia desde que era niña. He vivido aprendiendo las enseñanzas de Dios. Me encantaba escuchar los relatos de Dios que me contaban mis padres. Gracias a eso, creí en Dios y obedecí Sus mandamientos de forma natural. Al crecer y llegar a la adolescencia, poco a poco empecé a tener dudas acerca de las enseñanzas y las ideas que hasta ese momento me habían parecido algo obvio. Oré muchísimas veces para saber si esta Iglesia era o no verdadera y si sus enseñanzas eran verídicas. No recibí una respuesta clara; sólo sentí algo cálido en el corazón y no entendí realmente lo que significaba. Durante el último año de la escuela secundaria, pensaba en mi futuro y estudiaba muchísimo cada día para aprobar los exámenes de admisión a la universidad a la que deseaba asistir. Durante esa época las enseñanzas de Dios me brindaron un gran apoyo. Cada día hablaba con Dios sobre mis pensamientos, ideas y preocupaciones. Cuando me tomaba un receso en los estudios, leía las Escrituras. Eso me ayudó a recibir las respuestas que deseaba y a saber cómo solucionar mis problemas, y también llegó a ser un consuelo para mi alma. Hasta en las situaciones más preocupantes, me sentía agradecida. Estudiar para los exámenes de admisión en esos momentos fue muy difícil para mí, pero durante esa época vi muchos milagros. La verdad es que recibí muchas bendiciones. Aunque eso no significa que todo saliera justo como yo deseaba. Sin embargo, ahora entiendo que Dios me había preparado bendiciones todavía mayores que las que yo deseaba obtener. Creo que las cosas que me parecieron milagros no lo fueron, sino que más bien fueron hechos necesarios que Dios había preparado por mi bien. Dios nos ama a todos y creo que Él ha preparado un camino de felicidad todavía mejor para cada uno de nosotros.

Historias personales

¿Podría explicar la función que desempeña la oración en su vida?

Considero que la oración es una oportunidad que una persona tiene de hablar con Dios. Al igual que sucede cuando uno conoce a alguien y estrecha esa relación con la comunicación, creo que sucede lo mismo al comunicarnos con Dios mediante la oración: cuanto más se hace, más estrecha puede llegar a ser la relación con Dios. Cuando hablo con Dios sobre mis sentimientos y mis ideas, recibo la ayuda que necesito de Dios en ese momento. Es posible que, en ocasiones, recibas consuelo; en otras ocasiones quizás sepas con total seguridad que Él ha escuchado tus plegarias; y, otras veces, quizás sientas que no recibes ninguna respuesta. Esos momentos variarán y también hay muchas formas de recibirlos pero, sin duda, Dios escuchará nuestras oraciones. Gracias a la oración, puedes sentir que Dios está a tu lado, y así cobrar ánimo o armarte de valor.

La manera en que vivo mi fe

En la Iglesia sirvo como representante de un grupo de adultos solteros, que abarcaba a todos los miembros mayores de 18 años. Lo que más deseo en este llamamiento es hacer posible que los adultos solteros de mi barrio se lleven bien y sean amigos, para que puedan divertirse juntos y logren un crecimiento todavía mayor. Los miembros adultos solteros que asisten a mi Iglesia suelen realizar servicio voluntario. La experiencia de haber sido voluntaria en la región de Tohoku, que quedó devastada por el terremoto, me ha demostrado el gran gozo que se siente al servir a los demás y el gran ánimo puede infundir este servicio a una persona, de una forma casi increíble.