mormon.org México
Areli Norma Condori Quispe: Familia, Maestra, Felicidad, Niños, Mormón.

Hola soy Areli Norma Condori Quispe

Acerca de mí

Me siento muy feliz de pertenecer a la Iglesia de Jesucristo, esforzarme por vivir aquello que me enseñan dentro de la Iglesia me ha brindado felicidad y esperanza en aquellos momentos difíciles que todos tenemos. Soy maestra y considero que los niños con su sencillez y alegría nos enseñan demasiado, no hay nada más lindo que verlos sonreír y recibir sus expresiones de cariño. Mi familia es mi principal motivación para seguir adelante, son una bendición para mí.

Por qué soy mormón(a)

He sentido en mi corazón la seguridad de que la Iglesia es verdadera, todo lo que he aprendido ahí me ha acercado a Dios y Jesucristo, siento su amor en cada momento y además me llena de esperanza. Mi familia es mormona y es feliz, a pesar de los desafíos, vivir lo que se nos ha enseñado nos permite sobrellevarlos y mantenernos unidos a pesar de nuestras diferencias, soy mormona porque de esta manera he aprendido a ser feliz.

Historias personales

¿Puede contarnos acerca de su bautismo?

Me bauticé cuando tenía 8 años, mis padres y mi hermana mayor ya eran miembros de la Iglesia, recuerdo que invité a mis amiguitos del barrio, a muchos niños y fuimos juntos a la capilla, el agua estaba muy fría pero mi papá me transmitió mucha seguridad y recordé porque estaba ahí, al terminar, compartí mis sentimientos y aunque lloraba de la emoción dije que me sentía muy feliz; esto confundió un poco a mis amigos, pero fue la oportunidad para explicarles el porqué de mi decisión. Aunque era pequeña sabía que era necesario bautizarme porque quería seguir el ejemplo de Jesucristo y a mi corta edad ya había evidenciado como ir a la Iglesia había traído felicidad a mi familia y vi muchos cambios en ella que nos hicieron mejores personas. Al ir creciendo en la Iglesia solo me fui sintiendo más segura de mi decisión, y muy feliz de haber escogido pertenecer a la Iglesia, ahora tengo 24 años y sé que esa fue la decisión que me permitió entrar a un camino lleno de esperanza.

La manera en que vivo mi fe

Ser miembro de la Iglesia me ha permitido crecer en gran manera, desde niña aprendí principios que guiaron cada uno de mis pasos, al cumplir dieciocho años empecé a servir como maestra de los niños, no hay nada mas emocionante que verlos aprender, a su corta edad, su cercanía a Dios y Jesucristo es un ejemplo, luego tuve la oportunidad de trabajar con mujeres jóvenes de 12 a 17 años, ellas son un ejemplo de valentía, ya que es tan difícil ahora vivir normas elevadas, su constancia me ha enseñado que con amor y obediencia todo se puede, juntas aprendimos mucho, prestamos servicio en un albergue de niños y adolescentes, desarrollamos nuestros talentos haciendo manualidades y también disfrutamos juntas de ver películas y hacer juegos. Actualmente he decidido servir una misión, durante de 18 meses tendré como objetivo acercar a las personas a Cristo, lejos de mi familia y en un lugar que aún no conozco, soy muy feliz de tener esta oportunidad, no hay nada más hermoso que ser un instrumentos en las manos de Dios.