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Megan Pazos: Megan, Utah, Obra Misional, Baloncesto, Mexico, Pioneros, Mormón.

Hola soy Megan Pazos

Acerca de mí

Estoy estudiando mi ultimo año de preparatoria. Me encanta jugar baloncesto, mi posicion es alera, y me gusta tocar la batería. Mis pasatiempos favoritos son leer, escribir historias, escuchar música y estar involucrada en actividades de la iglesia.

Por qué soy mormón(a)

Lo soy porque el evangelio me trae las respuestas que necesito y la felicidad que tengo. Soy mormona porque he recibido confirmación del Espíritu Santo de que esta iglesia es verdadera; cada acción que realizo me hace ser diferente a los demás y puedo apreciar mi religión. Me encanta cada aspecto de ser mormona y se que soy una hija de Nuestro Padre Celestial. Se que me conoce y me ama, y se que Él desea que regrese a su presencia, por eso mando a su unigénito Jesucristo para darme la oportunidad de esforzarme y lograrlo. Se que el libro de mormón me ha ayudado y ha incrementado la fe que tengo en el Salvador y se que Él me escucha y me ama. Se que la decisión que tome de bautizarme y ser miembro de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días ha sido una gran bendición en mi vida porque yo decidí ser quien soy para hacer convenios con mi Padre Celestial, y esto lo comparto en nombre de nuestro Señor Jesucristo, amen.

Historias personales

¿De qué manera pueden sus propios talentos y dones bendecir a otras personas?

Hace 4 años, mas o menos, mi papá tuvo la iniciativa de crear un club de baloncesto llamada Pioneros. El fin que tenia este club fue el de promocionar el deporte entre los jóvenes miembros de la iglesia para así retenerlos en el Evangelio; aparte de que mi familia entera es aficionado de este deporte. El club comenzó con entre 12 y 15 jóvenes varones de entre 12 y 16 años. Tuvimos muchos jóvenes de varios barrios apoyando el proyecto, e incluso se creo un equipo femenil. A pesar de la emoción del proyecto, poco a poco algunos jóvenes dejaron el club por distintas razones y creíamos que el club se extinguiría, pero no fue hasta que un hermano, que ayudaba a entrenar al equipo femenil, comenzó a invitar a otros jóvenes y jovencitas a entrenar con el equipo que creció el equipo. Fue realmente inspirado. El equipo adquirió mucha popularidad y pudimos dividirnos en varias categoría de mini-basquét hasta categoría libre (de 18 años en adelante) y se nos brindo numerosas oportunidades de compartir en Evangelio con aquellos que nunca habían escuchado de ello. Desde ese entonces hemos presenciado el bautismo de dos jovencitas del equipo con sus familias. Aunque hay una minoría de miembros en el equipo, el club adquirió un nuevo propósito. Seríamos a ser una luz en el mundo y por medio de nuestro ejemplo, los miembros de nuestro equipo investigarían la Iglesia, eso y nuestras constantes invitaciones. Realmente creo que el baloncesto ha cambiado mi vida tanto física como espiritualmente ya que veo que donde sea que estamos, ahí esta el Señor para bendecirnos y de aquellos que nos rodean. Se que el inspiro a mi papá a crear el equipo y se que esto nos ha bendecido. No olvidare las oraciones que compartimos al viajar a los torneos o cuando estábamos nerviosas antes de un juego y espero que podamos seguir presenciando bautismos de nuestros compañeros de equipo. Esas experiencias fortalecieron nuestros lazos y espero verlos todos en la Exaltación junto con Nuestro Padre Celestial.

La manera en que vivo mi fe

He tenido varios llamamientos a lo largo de mis años en la mujeres jóvenes y gracias a ello puedo conocer y prestar servicio a otras jovencitas. Una manera que me gusta compartir el evangelio es mediante el servicio y por medio del equipo de baloncesto. Muchas de mis compañeras son miembros de la iglesia entonces aveces después de entrenar invitamos a las demás a mutuales u otras actividades de barrios. Hermanar es una forma eficiente de convertir.