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Ana: estudiante, literatura, argentina, mendoza, musica, misionera, Mormón.

Hola soy Ana

Acerca de mí

Uno de mis mayores intereses es la lectura. Amo la literatura (en especial las novelas de misterio y suspenso, las románticas y las históricas) y me encanta leer las escrituras. Disfruto mucho escuchando música y considero que es una compañera indispensable en todo momento de mi vida. Me encantan las canciones con melodías y armonías bien cuidadas y letras con mensajes poderosos y profundos. Practiqué Kung Fu algunos años y, aunque no me interesan los deportes profesionalmente, sí me encanta participar en ellos. Mis favoritos son el handball y el ping pong (tenis de mesa). Me gustan los animales, en especial los perros.

Por qué soy mormón(a)

Cuando nací, mis padres ya pertenecían a la Iglesia y eso significa que crecí aprendiendo y practicando los principios que nos enseña el Evangelio; pero llegó un momento en el que tuve que comenzar a buscar mi propio testimonio. Seguí las instrucciones de Jesucristo en Juan 7:17 "Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de él conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mí mismo." Toda mi vida me he esforzado por vivir de acuerdo con los principios del Evangelio de Jesucristo y al hacerlo he podido darme cuenta de que es la única forma de vida que me trae felicidad. Yo sé que soy una hija de Dios. Sé que Él me ama y que desea que desarrolle al máximo posible mi potencial (el cual, como su hija, es infinito). El Evangelio de Cristo es y debe ser un estilo de vida y me esfuerzo por hacer que forme parte indiscutible de la mía. Sé que muchas veces no doy todo de mí. Sin embargo también sé que Jesucristo dio su vida por mí y que si soy suficientemente humilde él puede borrar con su Expiación mis pecados y fortalecerme hasta volver mis debilidades en puntos fuertes. Sé que ésta es su Iglesia y que es la única sobre la faz de la tierra que posee la debida autoridad y la plenitud de su Evangelio; lo siento cada vez que escucho o leo los mensajes inspirados de los que han sido llamados por él para dirigirnos e instruirnos. Sé que El libro de Mormón es verdadero; cada vez que lo leo puedo sentir que es la palabra de Dios y que todas sus enseñanzas contribuyen a darme luz y felicidad, si las aplico diligentemente a mi vida. A pesar de que soy muy imperfecta, indigna y hay muchas cosas que aún no comprendo, sé que Dios me ama y puede iluminarme a través de Su Espíritu para que pueda superarme día a día y llegar a ser como Él.

Historias personales

¿En qué forma le ha ayudado asistir a los servicios de la Iglesia?

El asistir a los servicios de la Iglesia me ayuda a mantenerme cerca de mi Padre Celestial porque aprendo y recuerdo las cosas que he aprendido sobre Él, sobre su plan para nosotros, sus hijos y me ayuda a evaluar la forma en la que estoy viviendo y ponerme metas para ser mejor cada día. También me ayuda a conocer a otras personas que se esfuerzan por alcanzar las mismas metas que yo y con las que puedo compartir muchos de mis intereses y preocupaciones de la vida diaria. He hecho muchos amigos en la Iglesia.

¿Podría explicar la función que desempeña la oración en su vida?

La oración es el medio que tenemos en esta vida para poder hablar con nuestro Padre Celestial. Al orar, sé que puedo conversar con Él como si estuviera aquí presente. Sé que Él me escucha y, aunque me conoce y está al tanto de mis necesidades, Él desea que le exprese mis sentimientos y pensamientos, no porque no los sepa, sino porque de esa manera le demuestro mi amor y mi confianza. He orado al sentirme angustiada y preocupada; he podido sentir la paz y la tranquilidad después de haber hablado sinceramente con Él. Sé que Él contesta nuestras oraciones de muchas maneras, incluso a través de otras personas. Él puede hacer que "tropecemos" con una frase, una situación o un recuerdo que sea la respuesta a nuestros problemas. Lo sé.

La manera en que vivo mi fe

He servido como líder y maestra de las mujeres jóvenes (entre 12 y 18 años) en mi congregación. También como líder y maestra de las mujeres mayores de 18 años. Junto a otras mujeres, planeo actividades que nos sirvan para aprender nuevas habilidades intelectuales o manuales y también que nos brinden fortaleza espiritual. También tengo asignada una compañera con la que estamos al tanto de las necesidades e inquietudes de algunas personas determinadas, a las que visitamos por lo menos una vez por mes para poder ayudarlas en lo que sea necesario. Esto es parte de lo que llamamos "programa de maestras visitantes", y es una forma de ayudar a nuestros líderes a estar informados de lo que cada uno de nosotros necesitamos. Cada persona mayor de 18 años de nuestros barrios tiene a algunas personas asignadas para realizar esta tarea. Serví como misionera de tiempo completo durante un año y medio en Chile para ayudar a todas las personas que lo desearan a seguir más de cerca el evangelio de Jesucristo y convertirse en sus discípulos por medio del bautismo.