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Colin Hetherington: musica, estudiante, misionero, violin, converso, Mormón.

Hola soy Colin Hetherington

Acerca de mí

Se me crió en el estado de Arizona en los Estados Unidos. En mi familia eramos 6 - mi padre, mi madre mis dos hermanas de edades 18 y 10, mi hermano de edad 16, y yo. De todos mis hermanos, soy el más viejo. Mis padres se divorciaron cuando tenía 12 anos. Le dí una cuenta a la corte de ciertas cosas malas que hizo mi padre. Por éso, él y su familia me desecharon. Fue muy una experiencia muy penosa para mi, especialmente por la edad que tenía. Los años siguientes fueron penosos, también, pero empezaron a cambiar pronto. Yo hallé el evangelio - o sino, el evangelio me buscó - cuando yo tenía 15 anos. Yo había tenido un poco contacto con los Mormones antes, pero no mucho. Había sido ateo - no creía en ningún Dios - pero ahora es diferente. Después de unos acontecimientos, me uní con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y ahora estoy sirviendo una mission en el estado de Virgínia en los Estados Unidos, hablando español. La vida misional me ocupa más que toda otra cosa, pero afuera, yo soy músico. Toco el violín y así he hecho en muchos orquestras y grupos, y también como solista. De todas mis experiencias musicales, las más dulces han sido los en que he tenido la bendición de tocar musica sagrada - eficazmente, compartiendo mi testimonio. También he estudiado en la universidad, pero, como misionero, dejo de mis estudios por un rato. Mi meta es ser un cirujano ortopédico u otorrinolaringólogo. Volveré a estudiar después de la misión.

Por qué soy mormón(a)

Más que todo, yo soy mormón porque creo en ser honesto con mi mismo u otros. Recibí una respuesta a mis esfuerzos de buscar la verdad y no puedo mentir: tuve que actuar de acuerdo con el conocimiento nuevo que yo hube acabado de recibir. Por lo tanto fui bautizado y he seguido adelante desde entonces. Mi fe empezo con una semilla - sólo un deseo de saber - y ya se ha continuado crecer hasta el punto de ser una planta grande con fruto delicioso. Mi vida despues de aceptar que sí, hay Dios, es mejor que la vida antes. Antes de ser mormón, yo era ateo y, antes que éso, era agnostico. Se me crió en una familia (incluyendo la extendida) bién educada - doctores, enfermeras, profesores, y abogados. Muchos recibieron sus grados de universidades tales como Yale, Stanford, y unas Universidades de California. Muchos de ellos creen como yo creía y me criáron para que yo creyese semejantemente. Con el divorcio de mis padres, ellos me desecharon de la familia. Me dieron una herida espiritual - yo llevaba las creencias todavía, ya con el dolor de andar sin padre. El divorcio destruyó el estado financial de mi madre, con la que yo tenía que vivir. Nos mudabamos mucho. Estuvimos viviendo en Gilbert, Arizona, en donde viven muchos mormones y yo luchaba con ellos en temas de creencias. Hace 6 anos que mi madre sufrió un accidente terrible, y todavía ya no puede trabajar. La madre de un amigo mío, cuyo familia es mormona, organizó muchas cenas para nosotros por semanas. Ésto me tocó y me puso a pensar. Otra amiga me dio un Libro de Mormón, me mandó a leer en Moroni 10:3-5. Lo hice y recibí un tocamiento de corazon que me trajo al punto de bautizarme. Por lo tanto, pues, yo soy mormón gracias a mi testimonio y mi testimonio es un del amor que tiene Dios para nosotros - que el es bien misericordioso. Por supuesto he visto muchos milagros pero lo que me sostiene son los sentimientitos que recibo al hacer cosas que Dios me ha pedido. Se que Cristo vive. Él es mi Dios, y me quiere mucho.

La manera en que vivo mi fe

Yo vivo mi fe al prestar servicio dondequier que puedo. Ahora estoy sirviendo una mision por dos anos. Me despierto a las 6:30 de la manana, estudio por unas horas, y predico y siervo todo el día, cada día. He efectuado muchos actos de servicio para muchas personas como misionero. Antes de mi servicio misional, me encantaba prestar servicio a los viejos. Yo tocaba mucho el violín y hablaba con ellos. Las personas a las que yo visitaba lo más frecuentamente fueron las viudas de la congregación. También en la escuela secundaria tenía la oportunidad de tocar en un grupo grande muchas veces. Como miembro de la iglesia, he dado discursos en los servicios algunos domingos. Los discursantes son de la congregación y de ella un miembro del obispado le pide a alguien que dé un discurso en una reunión. Nadie recibe paga por sus llamamientos ni discursos, a menos que mantenga los sitios de web de la iglesia. ¡Aun el presidente de la iglesia no recibe nada por su servicio! Servicio es necesario para que seamos salvados. Cristo vivió Su vida prestando servicio a Sus hermanos y hermanas y Él nos mandó que le sigamos el ejemplo. Entonces, por éso, ¡tenemos que ser llenos de caridad! Es algo que pone feliz a todos involucrados - los recibidores y los prestadores. Ambos, en el fin, reciben mucho. Es gracias a servicio desinteresado que yo soy miembro de la iglesia. Es algo que me abrió el corazón. Vez tras vez en que presto servicio, recibo una adición a me testimonio de Cristo. Dios nos manda el Espiritu Santo y nos bendice en maneras espirituales. La vida, de acuerdo con lo que dice el Libro de Mormón, no es nada sin caridad. Ésto es lógico porque el pecado cuesta más que una persona jamás podría pagar. Sin embargo, salvación todavía es gratuito. ¿Por qué? Porque El Salvador pagó con Su Gran Sacrificio Expiatorio. Todo lo que tenemos que hacer es mostrar una señal pequeñita de obedencia (y caridad) para recibir el galardón gracias a Él.