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Hola soy Margarita

  • Margarita Faundez
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Acerca de mí

Soy una joven llena de sueños y metas que día a día se esfuerza por cumplirlas. Tengo una discapacidad visual (ciega), lo que no me limita porque me hace fuerte para afrontar las dificultades de la vida. El vivir con una discapacidad me hace ver la vida desde otra perspectiva, me ayuda a reconocer que no estamos solos en este mundo, y así como yo dependo muchas veces de alguien más, todos dependemos de todos, aunque muchas personas no lo reconozcan, y eso es lo lindo de la vida, ver más allá de nuestros propios intereses. Soy masoterapeuta de profesión, me encanta mi trabajo porque siento que ayudo a las personas más allá de lo físico; es una linda carrera, para la cual no es necesario ver, tan solo sentir, ganándote muchas veces la confianza y el cariño de tu paciente. Es muy lindo sentir que con tan solo un masaje, puedes cambiar el ánimo y la actitud de una persona. Soy atleta paralímpica de alto rendimiento, seleccionada nacional de Atletismo Paralímpico de Chile. A los 20 años comencé esta aventura de correr y ha sido uno de los desafíos más grandes de mi vida. No ha sido fácil, he tenido momentos muy difíciles,pero también muchos logros, no tan solo medallas, desde terminar cada entrenamiento, aprender a tener una dieta equilibrada, aprender a perder, ser constantes, seguridad en uno mismo. Todas estas cosas son logros para mi, realmente puedo decir que el deporte ha cambiado mi vida, brindándome millones de alegrías y triunfos.

Por qué soy mormón(a)

Desde que nací que pertenezco a la Iglesia de Jesucristo SUD, y asisto a ella junto a mi familia. Mi religión es todo para mi, es mi sistema de vida. El amor de Dios es mi fuerza para seguir luchando día a día, la vida no es fácil para mi, pero cuando se tiene claridad de cual es nuestro propósito aquí en esta vida, cuando sabemos donde estuvimos antes de nacer, para qué estamos aquí, y que pasará con nosotros después de morir, todo sacrificio, toda prueba, toda dificultad tiene una razón y vale la pena seguir esforzándose. Siempre he creído en Dios, mis padres me han dado su ejemplo, y me han criado en una familia cristiana, donde no somos perfectos, pero nos esforzamos por algún día llegar a serlo. Muchas veces me han dicho: "tu eres mormona porque tus padres te enseñaron eso, vives en una burbuja", pero yo no puedo negar lo que soy y lo que siento, no existe otra forma de vida para mi, no por obligación ni por costumbre, si no por que es lo que quiero para mi y para mi futura familia. He vivido cosas muy duras, pero ninguna prueba, problema o dificultad me han alejado de la Iglesia, por el contrario, mi fe se reafirma mucho más con cada paso en falso. Sé que la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es verdadera. Sé que nuestro Padre Celestial y Jesucristo viven, los amo con un amor inquebrantable, sé que ellos nos aman, es por esto que Dios creó un plan de felicidad para todos sus hijos, y su amor es tan grande que envió a Jesucristo a la tierra por nosotros. Estoy segura que no podría tener mejor amigo ni aliado que Jesucristo; si Él dio su vida por mi, qué me cuesta hacer tan solo lo que Él me pide?. Gracias doy a Dios por tener en mi vida este tesoro que no tiene precio, su evangelio, es un tesoro que vale tanto, que su riqueza alcanza para todos, quisiera compartirlo cada día de mi vida...no tengo duda que Ser Mormón Es Ser Feliz!!!.

La manera en que vivo mi fe

Mi fe en Dios y en Jesucristo es lo que me impulsa día a día a ser mejor, es por esto que trato de transmitir a toda persona que conozco esto mismo. El enseñar a las personas es mi forma de bendecir sus vidas, ya sea con mi ejemplo o mis palabras. Siento que Dios me conoce tan bien, que por eso todas las asignaciones o cargos que he tenido en la Iglesia, tienen directa relación con la enseñanza. Fui maestra de la clase Principios del Evangelio, la cual se imparte para toda persona que quiera conocer y aprender sobre nuestra iglesia y para todos aquellos que lleven poco tiempo siendo parte de ella. Por tres años fui maestra de Seminario, programa para jóvenes de la Iglesia entre 14 y 18 años, que les ayuda a aprender acerca de las enseñanzas de Jesucristo y los grandes Profetas y Apóstoles, que se encuentran registradas en las Escrituras. El enseñar a los jóvenes, cambió y bendijo mi vida por completo. El amor que me entregaron me llenó de felicidad. El ver como se esforzaban día a día por ser mejores, me motivó a hacer lo mismo, y el vivir junto a ellos la etapa de la adolescencia, los problemas o penas que les afligían, me recordó que yo también viví esa etapa ayudándome a entenderlos al ponerme en su lugar. Estoy segura que todo lo que les enseñé, les servirá en algún momento de sus vidas y recordarán lo aprendido y les ayudará a tomar buenas decisiones. Actualmente soy maestra de los niños de 4 a 8 años, ellos llenan mi corazón y mi vida. Con su inocencia, dulzura y humildad me enseñan muchas veces ,más ellos a mi que yo a ellos, me entregan tanto amor y me hacen feliz. El dar de mi tiempo a otros en la iglesia me hace feliz, me ayuda a olvidar mis problemas, a darme cuenta que no son nada al lado de las dificultades de los demás, y reconocer que tengo muchísimo por que agradecer, a ver la vida más positiva y aprender de otras personas hermosas experiencias de vida.