mormon.org México

Hola soy Julie Hillyard

  • Julie Hillyard
  • Julie Hillyard
  • Julie Hillyard
  • Julie Hillyard
  • Julie Hillyard
  • Julie Hillyard
  • Julie Hillyard
  • Julie Hillyard

Acerca de mí

Tuve la bendición de viajar por el mundo con el Dr. Stephen R. Covey por varios años (¡el trabajo soñado!), pero decidí renunciar a ello, conocí al hombre de mis sueños y formamos una familia. Nos encanta correr, andar en bicicleta, hacer senderismo y viajar juntos. Tenemos tres hijos fabulosos y nuestro segundo hijo tiene autismo severo, desorden del procesamiento sensorial y una diversidad de retrasos en el desarrollo. Estoy aprendiendo a amar una vida que nunca anticipé que estuviera llena de desafíos únicos cada día.

Por qué soy mormón(a)

Fui criada dentro de una familia SUD y siempre sentí que lo que creía y lo que se me enseñaba en la Iglesia tenía mucho sentido lógico. Admito que me encanta la lógica; funciona para mí. Cuando cumplí los 23 años, ya había hecho una misión para la Iglesia SUD que fortaleció mi creencia inmensamente; también trabajaba estrechamente con el Dr. Stephen Covey, un ejemplo increíble de alguien que vive las enseñanzas de su religión. Lo escuché ofrecer varias disertaciones acerca del profeta José Smith y las lecciones muy personales que aprendimos de su experiencia con Dios el Padre y Su Hijo, Jesucristo. Una de esas lecciones es la del potencial divino que cada uno de nosotros posee; el conocimiento de que literalmente poseemos el ADN de la divinidad, que nos proporciona entendimiento de QUIÉNES somos y a QUIÉN pertenecemos. Sin embargo, esto en especial toca mi corazón. Pasaron los años… ahora estoy casada con el hombre de mis sueños y tengo un hijo que fue diagnosticado con una discapacidad que me causó mucho miedo: el autismo. En ese momento, me di cuenta que lo que creo acerca de su potencial puede o podría cambiar la vida de mi pequeño hijo. Debido a que lo sabía en mi mente y derramé mi corazón a Dios por medio de la oración, llegué a estar completamente segura también en Io más profundo de mi ser de que Matthew tiene un espíritu increíble. La etiqueta de tener autismo no cambiará su potencial y, como su madre, tengo la responsabilidad de comunicarle a él su valor y potencial de una manera que lo inspire a verlo también. Ese conocimiento seguro de QUIÉN soy y quién él es combinado con el conocimiento de a QUIÉN pertenecemos ha llegado a ser una influencia de guía en mi vida y me da perspectiva cuando me cuesta hacer frente a alguno de los desafíos de criar a un hijo como mi dulce Matthew.

La manera en que vivo mi fe

Creo firmemente que Dios a menudo nos da experiencias que nos cambian y enseñan, de manera que podemos ayudar e inspirar a los demás. Mi esposo es odontopediatra y le apasiona ayudar a los niños con necesidades especiales y, debido a nuestra experiencia con nuestro hijo con necesidades especiales, tengo un fuerte deseo de ayudar a otros padres que tienen desafíos similares. Recientemente hemos organizado una serie de eventos para padres llamados “El poder del potencial con la meta de ayudar a centrarnos en el potencial de nuestros hijos”, en lugar de preocuparnos demasiado por el comportamiento y otros desafíos que pueden a veces distraernos de lo que sabemos que ellos pueden llegar a ser; encontraremos lo que estamos buscando, así que si buscamos lo mejor en nuestros hijos, lo hallaremos y como resultado los trataremos de forma diferente. También comencé un blog llamado “Pequeñas victorias, grandes milagros” que me recuerda centrarme en las cosas pequeñas que de otra forma podría ignorar y que representan milagros por los que debo estar agradecida. Ha sido un acto de vulnerabilidad para mí porque es un blog donde comparto mis sentimientos más profundos y prefiero el personaje de “súper mujer” que he utilizado para seguir adelante.