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Hola soy Jason Smyth

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Acerca de mí

Nací y crecí en Irlanda. A los 9 años me diagnosticaron una enfermedad ocular que ha reducido mi visión a menos del 10%. A pesar de esto, he sido bendecido al lograr cosas fantásticas en mi vida hasta el momento. En los Juegos Paralímpicos de Pekín de 2008 gané la medalla de oro en las pruebas de 100 m y 200 m, en las que batí ambos récords mundiales. En los Juegos Paralímpicos de Londres de 2012 repetí esos logros y gané la de oro tanto en la prueba de 100 m como en la de 200 m, y volví a batir nuevos récords mundiales, convirtiéndome en el atleta paralímpico más rápido de la historia. Por sólo 0,04 seg. no conseguí clasificarme para las Olimpíadas de 2012. Era la primera vez que intentaba convertirme en el primer atleta con afección visual en clasificarse para los dos Juegos de la misma Olimpíada, algo que espero conseguir en Río 2016. Lo más importante es que soy muy afortunado. Hace poco me casé por el tiempo y la eternidad con mi maravillosa esposa, que es la mayor bendición de mi vida.

Por qué soy mormón(a)

He llegado a saber que las enseñanzas de la Iglesia son verdaderas y que, al vivirlas, soy una persona más feliz. Al seguir las enseñanzas de la Iglesia, creo que siempre me estoy esforzando por ser una mejor persona. Me da gozo y consuelo en la vida el hecho de saber dónde estaba antes de venir a la tierra, por qué estoy en esta tierra y adónde iré cuando muera. Uno de los mayores consuelos que me brinda la Iglesia es, quizás, el conocimiento de que las familias son eternas. Mi familia es lo más importante en mi vida y el hecho de saber que estaré con ellos incluso después de que hayamos muerto, me brinda más felicidad de lo que puedo expresar. Vivir las enseñanzas de la Iglesia no implica que la vida siempre resulte fácil, ya que todos experimentamos dificultades en la vida, pero me he dado cuenta de que, si confío en nuestro Padre Celestial, podré afrontar mejor esas dificultades. Y, al mismo tiempo, mejoraré como persona. Es por medio de las dificultades que realmente podemos mejorar. Sé que nuestro Salvador Jesucristo vino a esta tierra y tomó mis pecados sobre Sí. Esto significa que, cuando me equivoco, puedo pedir perdón a mi Padre Celestial y Él, en su misericordia infinita, perdonará mis errores. Saber que siempre puedo ser perdonado por mis faltas es algo que me da mucho consuelo. Básicamente, soy mormón porque vivir las enseñanzas de la Iglesia me brinda un gozo que no puedo obtener de ninguna otra manera. Sé que la Iglesia es verdadera, amo a mi Padre Celestial y a Su Hijo Jesucristo, y estoy agradecido de saber el amor que sienten por mí.

La manera en que vivo mi fe

Mi visión afecta a todo lo que hago, también cómo soy capaz de vivir mi fe. Compartir el Evangelio con otras personas es algo de gran valor en la Iglesia, porque queremos que todos sientan el gozo de conocer a nuestro Padre Celestial y Su plan para todas las personas de la tierra. No pude servir una misión SUD tradicional cuando era más joven debido a mi discapacidad visual. Pero he sido bendecido con un talento que me lleva por todo el mundo y me permite conocer a muchas personas. Intento aprovechar estas oportunidades para compartir algunas de las cosas que sé en entrevistas y presentaciones públicas, y para compartir mis creencias con las personas con las que me reúno. La vida de un atleta es una elección de estilo de vida, de manera muy similar al estilo de vida que enseña la Iglesia. No bebo alcohol, no fumo ni consumo ningún tipo de droga. Esto es parte de la forma en que vivo tanto mi religión como mi profesión. He llegado a saber y comprender que las decisiones que tomo cada día me llevan a ser mejor ahora y me beneficiarán en el futuro.