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Hola soy Gabe

  • Gabe Reid
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Acerca de mí

Somos una familia típica: ruidosa, ajetreada, llena de pelos (¡gracias a nuestro inmenso perro que contribuye con una buena dosis diaria!). Por haber sido jugador del equipo universitario de fútbol americano y, posteriormente, jugador profesional de la NFL durante cuatro años… tuvimos que mudarnos MUCHO. Tuvimos a tres de nuestros cuatro hijos, mientras nos mudábamos de Utah a Nueva York, luego a Tennessee, y finalmente a Chicago… y ¡vaya que nos volvimos expertos en juegos que podemos jugar con carritos de equipajes, ascensores y maletas con ruedas! Finalmente, nos sentimos felices de aprender a vivir una vida “estable” en un pequeño pueblo.

Por qué soy mormón(a)

Una de las cosas más importantes para mí siempre ha sido tratar de lograr un equilibrio en mi vida. Ser mormón me hace enfocar en lo que es realmente importante. Como miembros de la Iglesia, se nos coloca en forma natural en situaciones donde prestamos servicio a los demás y dejamos un poco de lado nuestras necesidades. Encuentro que esto es una absoluta necesidad en el mundo de hoy en día. Estamos muy bombardeados con tantas cosas que resaltan la cantidad de dinero que uno gana, el estatus social o la cantidad de amigos que tienes ; pero, al final, la única cosa que realmente importa es lo que hayas hecho para ayudar a los demás. Comprendo y creo firmemente que la responsabilidad comienza dentro de nuestro hogar. Soy mormón porque constantemente se me recuerda que mi relación con mi Padre Celestial, mi familia y los demás es lo que más importa, es donde encuentro mi equilibrio y la felicidad verdadera.

La manera en que vivo mi fe

Soy el primero en admitir que no soy perfecto, bueno, quizás sea mi esposa la primera que lo diga. Es un compromiso diario vivir la vida como un mormón, especialmente, porque se espera que uno sea un “mormón”, no importa donde estés… en la cancha de fútbol, en la parada del autobús o atendiendo a clientes que son de otra ciudad. Mi religión es mi estilo de vida. Cuando jugaba en la NFL, las personas sabían que yo era mormón, no porque llevara una placa colgando del cuello, sino por la forma en que me esforzaba por vivir las normas que me enseñaron de niño. No me consideraba mejor que los demás, pero definitivamente el tema surgía en la conversación, cada vez que no tomaba bebidas alcohólicas ni fumaba o no asistía a ciertos eventos que yo creía que no estaban acordes con los valores que me habían enseñado. Ahora estoy en el mundo de las corporaciones, pero estos principios de fe siguen siendo parte de mí. La meta es vivir mi religión un poco mejor cada día en todo lo que haga, y espero poder compartir con otros mis creencias.